http://www.un.org/spanish

 

Organización de las Naciones Unidas.

 

   Naciones Unidas es el organismo supranacional por excelencia. Y lo es porque sus resoluciones son de alcance global, y la ejecución de las mismas, pueden serlo. Y porque estas resoluciones emanan de los datos procedentes, a su vez, de los estudios.

   La palabra clave aquí es consenso. Salvando el veto de algunos miembros preeminentes y cofundadores, éstos no pueden acallar la voz de las minorías, y sus resoluciones son en si mismas más democráticas, esto es, representativas.

   No se trata solo, aunque principalmente, de salvaguardar la paz entre pueblos y culturas, sino de animar las diferencias y peculiaridades de pueblos y naciones, de ahondar y estudiar sobre lo que nos enriquece, de suspender los conflictos mientras se buscan espacios de convivencia.

 

         Cordialmente, j. gonzález

 

 

Argumentario.

 

           Las desigualdades sociales no deben ser confundidas con las peculiaridades o diferencias, que tiene una raíz cultural evidente. Cada colectivo de personas, antes pueblos y naciones, se diversifican para atender a los nuevos desafíos demográficos, ergo necesidades alimentarias, energéticas, etc..

   Pero detrás de todo ello, la concepción antropológica de pueblos y naciones, es mutante. Y en grado directamente proporcional a las desinhibiciones religiosas y sus ataduras.

   Un Occidente más rico es, paradójicamente, un Occidente más culto y refinado. Lo que no obsta para que sea reo de las políticas de mercado que le conminan a consumir irracionalmente.

   La O.N.U., además de ser una representación de pueblos y naciones, debe serlo más de personas en torno a ideales y necesidades colectivas. De la persona a la comunidad, de la comunidad a su entidad política más próxima, subiendo la escalera del zigurat o pirámide, pero, a la vez, de manera muy transversal.

   Hay sobrepoblación mundial y consumos inasumibles. No cabe el proceso de selección artificial de mercado, que mata a los desheredados y premia al resto. Sí, la solidaridad no es una utopía; es un reto, y la O.N.U. tiene la obligación de perseguirla hasta alcanzarla y hacer de ella su nueva bancera.

 

   Cordialmente, j. gonzález